Aunque nadie ha dejado de apoyar a Fernando Alonso durante esta etapa en la que el piloto asturiano no ha cosechado buenos resultados, si es verdad que después de la sesión oficial de entrenamientos de Montmeló y de la propia carrera, Alonso vuelve a entusiasmar. El R-28 no es el mismo, aunque todavía es un juguete bastante difícil de manejar aún si eres Fernando Alonso. No es de los mejores coches que hay en pista, pero ya no es de los peores. Con los cambios introducidos en el Renault, como la famosa aleta de tiburón o nuevas amortiguaciones tanto delanteras como traseras, el coche ha mejorado bastante. Montmeló era el escenario más propicio para demostrar al público español y para que el piloto asturiano se demostrara así mismo que sigue siendo el número 1.
Durante todo el fin de semana el público abarrotó las gradas del circuito catalán y Alonso no defraudó. En la sesión oficial de entrenamientos se colocó en segunda posición siendo superado únicamente por el finlandés de Ferrari Kimi Raikkonen, dejando atrás a pilotos que hasta hace días eran inalcanzables como Kovalainen, Kúbica, Heidfeld o el propio Hamilton.
A pesar de la buena clasificación Alonso llamó a la calma diciendo que: “Nuestro objetivo en carrera es acabar en séptima posición”. Bien sabía el de Renault que las cosas se podían torcer; y se torcieron.
Massa adelantó en la salida a Fernando que aguantó tercero hasta el primer repostaje en el que Kúbica y Hamilton le pasaron. No iba séptimo pero ya iba quinto. De todas formas era impensable rodar quinto según estaba el R-28 semanas atrás.
La carrera rodaba bajó el guión planificado: dominio absoluto de la escudería Ferrari y los McLaren y los BMW por detrás siguiendo su estela. Todo normal hasta el brutal accidente de Heikki Kovalainen. “No recuerdo nada de lo que pasó”, afirmaba el propio piloto del equipo Mercedes-McLaren. La rueda literalmente reventó lo que provoco que el corredor finlandés trazara una recta hasta chocar con los neumáticos de protección y quedar sepultado entre ellos hasta que los encargados del circuito de España lograron sacarle.
Dicen que las desgracias nunca vienen solas y por primera vez en esta temporada veíamos a Fernando Alonso terminar el G.P de España antes de tiempo ya que el motor de su R-28 no aguantó hasta el final de la carrera.
Finalmente doblete para el equipo Ferrari ya que sus dos pilotos se alzaron con los puestos más altos en el cajón. Kimi y Massa, con su primera y segunda plaza respectivamente, suben a lo más alto de la clasificación de constructores a la escudería italiana relegando al segundo lugar al equipo alemán BMW Sauber. Completo el podio Lewis Hamilton seguido de un impecable Robert Kúbica, lo que permite al piloto inglés situarse segundo en el mundial de pilotos y seguir de cerca a Kimi Raikkonen.






