Fernando Alonso volvió a sacar el máximo rendimiento a su monoplaza logrando la octava posición lo que le permitió seguir puntuando y continuar cerca de los pilotos que encabezan el mundial de fórmula 1. Esta vez fue kimi Raikkonen el que se llevó el gato al agua y se adjudicó el triunfo en una carrera que el propio piloto de ferrari definió como “sencilla”.

El piloto español no pudo acercarse en ningún momento a los pilotos de cabeza ya que el R28 hoy por hoy no es un coche muy competitivo. Todo lo contrario que la escudería ferrari que fue clara dominadora del G.P de Malasia de principio a fin. El equipo encabezado por el campeón del mundo Kimi Raikkonen hubiese logrado el doblete de no haber sido por un nuevo error de Felipe Massa, lo que provocó que el segundo piloto de ferrari no acabase la carrera.
El fallo del brasileño lo aprovechó a la perfección Robert Kubica consiguiendo subirse al segundo cajón del podio. El polaco marcaría así su mejor actuación tras llegar a la fórmula 1. A Raikkonen y Kúbica les siguió el actual fichaje de Mclaren Heikki Kovalainen que finalizó en tercera posición.